Esta receta es de cosecha propia, es una mezcla entre la tarta de queso tradicional y el cheesecake. En ella está todo lo que me gusta de las diferentes tartas de queso que hice hasta ahora porque cada receta que cae en mis manos tengo que probarla. Es cierto que me gustan todas aunque siempre había un pero... demasiado denso, un sabor uniforme, una base muy dura, muy pesado...
En ese momento sabía muy bien lo que no me gustaba y también lo que me apetecía: una base sabrosa y arenosa, bastante queso crema pero aligerado con queso quark o mascarpone, la cantidad justa de azúcar, muy poca maicena, una cobertura de gelatina de fruta ácida y por supuesto chocolate!
Va a ser cierto que el tiempo que se invierte pensando se ahorra con creces porque resultó como imaginaba, espero que os guste tanto como a mí!
Ingredientes para la base
200 gr. galletas tipo digestive
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de cacao puro
75 gr. de mantequilla
1 cucharada de vainilla líquida
Preparación de la base
Fundir la mantequilla en el microondas.
Preparar un molde redondo de 23 cm con aro extraíble, si es de silicona se usa tal cual y si es metálico hay que forrarlo con papel de hornear.
Encender el horno a 175ª, si el molde es de metal negro a 160º.
Moler las galletas, yo las meto en una bolsa de plástico y las aplasto amasándolas con el rodillo. Sacarlas a un bol y mezclarlas con el azúcar y el cacao. Añadir la mitad de la mantequilla fundida y mezclar bien con un tenedor, echar la cucharada de extracto de vainilla e incorporar. Echar poco a poco el resto de la mantequilla hasta que todas las migas queden húmedas pero no muy mojadas para que no se endurezca la base al hornear, es posible que no se utilice toda. Cubrir con esta mezcla la base del molde asentándola bien con las yemas de los dedos para que quede uniforme. Guardar en la nevera.
Ingredientes para la crema de queso
500 gr. de queso crema
250 gr. de mascarpone o queso quark
150 gr. de azúcar
4 huevos
1 cucharada de Maicena
1 cucharadita de vainilla en polvo
1 pizca de sal
2 cucharadas de vainilla líquida
Preparación
Batir el queso crema, que debe estar a temperatura ambiente, con unas varillas como si lo fuésemos a montar. Cuando esté bien esponjoso, añadir el otro queso y seguir batiendo sólo hasta incorporarlo.
Echar el azúcar en dos o tres veces y lo mezclamos bien. Añadir uno a uno los huevos, cuando estén integrados echar la Maicena, la vainilla en polvo y la sal.
Llenar con esta crema el molde y hornear durante una hora colocado en la parte baja del horno. En este caso no hace falta hacerlo al baño maría, queda con el exterior más parecido a una tarta de queso que a un cheesecake.
Pasado este tiempo lo dejamos media hora más en el horno ya apagado. Abrimos la puerta del horno sólo un poquito y esperamos otra media hora. Con esto la temperatura no bajará bruscamente y no se bajará demasiado. Podemos dejarlo en el horno hasta que enfríe totalmente y luego lo refrigeramos hasta el día siguiente.
Ingredientes para la cobertura
1/2 bote de arándanos en gelatina
puede ser tambien confitura de fruta
1 hoja de gelatina
3 cucharadas de agua
Preparación de la cobertura
Remojamos una hoja de gelatina en agua helada y la diluimos en tres cucharadas de agua hirviendo. Añadimos los arándanos en gelatina o la confitura de la fruta que elijamos y removemos bien. Lo metemos en la nevera 10 minutos para que empiece a cuajar y lo echamos sobre el pastel. Refrigeramos hasta que se endurezca.
En este caso he utilizado medio bote de arándanos en gelatina sin apenas azúcar pero si nos gusta más dulce se puede hacer con confitura de moras, grosellas, frambuesas... aligerarla con agua o licor y siempre añadir la hoja de gelatina.
Se debe sacar de la nevera una hora antes de servir para que esté cremosa, en ese momento se colocan las virutas de chocolate y unos arándanos frescos.











































