Como pasa el tiempo... hace un mes que publicamos el primer Vamos a hacer pan! y ya está aquí el segundo, esta vez Daniela ha sido la encargada de elegir la receta y por eso es estupenda, es del libro Pan en casa: del horno al corazón, de Anna Bellsola.
Hemos dado un paso más preparando un Poolish que no es más que una mezcla de harina y agua en cantidades iguales a la que se añade una pizca de levadura, se deja reposar unas 12 horas y se añade al resto de los ingredientes para hacer el pan. Poolish significa Polaco, el nombre se lo pusieron los panaderos franceses en honor a sus colegas polacos que les descubrieron esta técnica de mejorado del pan.
Preparé la cantidad de masa que os indico a continuación, con la mitad hice estos seis panecillos gorditos y con el resto hice dos barritas, eran más largas y delgadas para los que prefieren menos miga. Con el doble de ingredientes conseguiremos una hogaza grandecita.
Daniela ha hecho el pan con otra forma que viene en el libro, utilizó levadura fresca y añadió harina de centeno integral... de nuevo dos versiones de la misma receta.
Espero que os animéis a prepararlo y si es así os ruego que me lo comentéis para que pueda verlo y añadirlo aquí, igual que el mes pasado no hay tiempo... si algún día os apetece hacerlo aquí estará la receta.
Aquí podéis ver el pan de Daniela en Vegetarian gustos si sanatos.
Aquí podeis ver el pan de Carmen en e-cocinablog
Aquí el tuyo si te animas a hacerlo... avísame para que no me lo pierda!
Ingredientes para el Poolish
250 gr. de harina de fuerza
250 gr. de agua
una pizca de levadura seca
Ingredientes para la masa
500 gr. de harina de fuerza
250 gr. de agua
14 gr. (2 cucharaditas) de sal
6 gr. (2 cucharaditas) de levadura seca
Preparación del Poolish
La noche antes de hornear preparamos el Poolish, para ello pesamos en un bol el agua y sobre ella el harina, añadimos una pizca de levadura seca y lo mezclamos bien con una cuchara. Lo tapamos con film y lo dejamos a temperatura ambiente hasta el día siguiente, entonces tendrá el aspecto del de la foto, estará muy esponjoso y lleno de pequeñas burbujitas.
Amasado
Si se amasa a mano hay que mezclar el poolish con el resto de los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y luego amasarlo en la mesa de trabajo ligeramente enharinada hasta conseguir una masa uniforme, fina y elástica. Sabremos que está lista porque al estirar un trozo tendrá cierta transparencia.
Yo lo he amasado en la panificadora, para ello pondremos en la cubeta por este orden el agua, el Poolish, la harina, la sal y la levadura. Elegiremos un programa sólo de amasado de cinco minutos, durante este amasado tenemos la ocasión de añadir un poquito más de harina o de agua para conseguir una bola de masa que no se quede pegada a la cubeta (en ese caso añadiremos una cucharada de harina) y que no queda harina en el fondo (en ese caso necesita una cucharada de agua). Dejamos que repose durante 15 minutos y lo amasaremos de nuevo durante 10 minutos.
Reposo
Una vez amasado pondremos la bola de masa en un bol aceitado y lo cubrimos con un paño. A los 45 minutos hacemos unos pliegues a la masa en el mismo bol, si no sabéis hacer los plegados podéis verlos aquí. Lo dejamos cubierto con el film otros 45 minutos.
Tras el reposo sacamos la masa del bol y le damos una forma redondeada con las manos. Este es el aspecto que presenta.
Esta bolita es la mitad de la masa total, la dividimos en seis partes para hacer los bollitos y en dos para hacer dos barras. También podemos hornear la totalidad de la masa en forma de hogaza.
La manera de hacer estos bollitos y que queden así de gorditos y redondos tiene truco y merece la pena porque tienen una corteza suave y crujiente y mucha miga esponjosa... lo ideal para mojar vamos!
Preformado
Haremos una mini barrita con cada porción de la masa, las cubriremos con un paño y las dejaremos descansar 10-15 minutos.
Formado
Esta es la parte interesante... cogemos cada barrita y la colocamos con la costura hacia arriba, doblamos cada punta sobre el centro y la hacemos rodar con las manos, ejerceremos más presión en los extremos que en el centro para conseguir esos piquitos tan pronunciados.
Levado final
Cubrir los bollitos con un paño y los dejamos levar 45 minutos. Precalentar el horno al máximo.
Horneado
Hacer un corte en cada pieza y pintarla con agua, esto ayudará a que adquieran un buen color ya que no llevan nada de grasa ni azúcar.
Meter los panes en el horno y bajar la temperatura a 225º, echar agua en la base del horno para producir vapor y hornear durante 20-25 minutos, apagar el horno y dejarlos dentro 5 minutos para que estén aún más crujientes. Enfriar en una rejilla y consumir en el día o congelar.
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