Un bizcocho salado de peras, roquefort y nueces es un aperitivo pero también una comida completa si lo acompañamos de una ensalada. Es una clásica receta francesa que se adapta muy bien a nuestro paladar porque ninguno de los ingredientes predomina y todos se complementan a la perfección.
Cuando probé los Mini cakes salados de chorizo y queso comenté que tenía previsto hacer otros bizcochos de este tipo y a los pocos días preparé uno de queso Parmesano, tomates secos y aceitunas negras comprobando que las recetas del libro funcionan y decidí hacer bizcochos salados más a menudo, éste de hoy es uno de los que más nos han gustado.
No es un bizcocho muy grande ya que estos cakes es mejor comerlos recién hechos porque no se conservan bien varios días así que los hago en el mini horno eléctrico que calienta rápidamente y tarda unos treinta minutos en hornearse. Si te sobra alguna rebanada puedes calentarla en el microondas durante unos segundos, lo suficiente para que no esté frío, y podrás disfrutarlo como recién hecho.

